lunes, 20 de junio de 2016

EL BAR DEL TIEMPO. Capítulo 12: Nexos en el tiempo

Nexos en el tiempo

El periodo de pausa obligada en compañía del ser de luz me ha ayudado a centrarme en el momento presente. Ahí tumbado sobre la mesa atrapado por la energía inagotable de mi acompañante efímero, recordaba la dulce mirada de Sharlotte. En cada encuentro la noto más cercana. Su tacto artificial me ha parecido algo mágico. Hace tanto tiempo que no me tocaba nadie que se me ha acelerado el pulso a un ritmo incómodo, agotador. Aunque me hubiera gustado que se quedara conmigo, no podía ponerla en peligro. Era demasiado arriesgado mantenerla cogida a mi mano. Sin saber el por qué, siento que la debo proteger. Por ese motivo, le he gritado, la he expulsado lejos lo más rápido que he podido. Pobre chica, que cara ha puesto de no entender nada. Suerte que es lista y confía en mi palabra. ¿Dónde se encontrará en estos momentos? En el fondo no la conozco, me falta demasiada información.

De nuevo en mi taburete busco el papel que me entregó la muchacha en su intento de comunicarse. Rescato mi viejo lápiz del bolsillo de mi chaqueta algo roída y suave por el paso del tiempo. Me gustaría poder ir de compras como hacía entonces, en esos tiempos en los que tenía una vida intensa y llena de vida social. Donde disfrutaba de la compañía de mujeres hermosas y mi mayor preocupación era la de gustar, la de conquistar rodeado de exquisiteces y lujos. Cuanto hemos cambiado. Casi ni me reconozco. Ahí sentado como un personajillo sin un ápice de alegría. Parado. Ausente. Hasta que llegó Sharlotte, era lo más parecido a la estatua amorfa con la diferencia de mi interacción con la cerveza. 

Vuelvo a leer la cifra escrita escrita por Sharlotte, 2329 y al lado escribo la fecha que he visto en el calendario, 11 de marzo 1985. Algo me dice que existe una relación entre ambas. Las leo de delante hacia atrás y de atrás hacia delante. Por el momento nada. Lo que sí está claro es que son las fechas del momento en el cual se encuentran ambos chicos, con lo que deduzco que yo me encuentro rondando entre ese intervalo temporal. Sigo dándole vueltas a los números. Resto ambos años y obtengo el 344. Me mantengo a la búsqueda de una respuesta. Miro el papel durante bastante rato y mis ojos se cansan. Llega un momento que hasta me parece ver como los números sobresalen de forma separada. Es ahí donde me doy cuenta. ¿Y si los sumo uno a uno?. Comienzo con la primera cifra. 2+3+2+9= 16= 1+6= 7. Continuo con la segunda. 1+1+1+9+8+5=25= 2+5= 7.  El resultado no me sorprende demasiado. Me concentro en recordar lo que significan los números desde una perspectiva llamada numerología. Si no recuerdo mal el 7 es el número del intelecto, el idealismo y en extremos, la represión. Tiene que ver con la capacidad de análisis y el conocimiento. Representa a un perfil de persona con un afán intenso por aprender, por averiguar las leyes de la realidad que le envuelve. Un exceso de dogmatismo puede llevar a la inflexibilidad y el aislamiento.   Ambos chicos se han presentado ante mí con las dudas del saber, tan llenos de energía que hasta han conseguido despertarme de mi letargo.  Ahora sigo con mis deducciones. Si sumo ambos sietes, sale un 5.  Número que simboliza la libertad, la inquietud de vivir nuevas experiencias. Este nuevo descubrimiento me emociona. Me llena de esperanza. En mi cara se dibuja una sonrisa olvidada. En mi mente vuelven imágenes de otra vida vivida, llena de experiencias y palabras. ¿Puede que de la unión de estos dos muchachos locos de conocimiento me llegue la libertad? 

Tras una pausa de placer, hago lo mismo con el 344 y del resultado sale un número maestro, el 11. Si mi memoria no me falla, está relacionado a la fusión entre la fuerza de energía masculina y la intuición de la energía femenina. Este número revela un gran potencial de empujar los límites de la experiencia humana hasta el nivel más alto de la percepción espiritual, donde se efectúa el vínculo entre lo mortal y lo inmortal, entre el hombre y el espíritu, entre la oscuridad y la luz, la ignorancia y la iluminación.

Me sorprendo ante la cantidad de conocimiento que fluye de mi mente y lo que representa, no era consciente de todo lo que sabía ni de cuando lo había aprendido. Lo importante es que me ayuda a entender mis múltiples viajes temporales y el motivo de mis continuos encuentros con Sharlotte y Mauro.  Está claro que todo pasa por algo. 






1 comentario:

  1. El camino a la libertad... y seguir coincidiendo... Gracias por compartir capítulos de tiempo! Abrazo

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